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Todos por Aaron: la solidaridad unió a Adrogué con Europa

martes 14 de mayo del 2019

Una convocatoria de la ONG Compromiso para colaborar con el niño de 5 años que perdió sus manos en un incendio, llegó hasta Portugal. Conocé la historia que recorrió dos continentes con un único fin: ayudar.

Un día de abril, María Jonás se detuvo sobre una de las cientos de publicaciones que ve a diario en Facebook. Allí decía que el niño de la foto había sido víctima de un feroz incendio: uno que le quitó sus manos y quemó el 60% de su cuerpo.

Así fue como el posteo de la ONG Compromiso Ciudadano, presidida por Mario Fuentes, inició una Red de Solidaridad que unió a Almirante Brown con Europa.

Desde Compromiso se dispuso la colaboración con alimentos y otros elementos, pero ante una situación tan compleja, decidieron ampliar la difusión para que todos pudieran colaborar. Lograron así una importante ayuda que incluso salió de los límites del distrito.

Es que las necesidades de Aaron, tan básicas como urgentes, formaron una lista que incluía desde alimentos y pañales hasta muebles. Dado que su situación era de calle, el pequeño -que ahora vive en la casa de su tía junto a su mamá-, no contaba con una cama sino sólo con un colchón.

“Me gustaría ayudar a este niño. Estoy muy distante, en Europa (…) Ustedes tienen condiciones de llevar algo que compre de acá?”, preguntó María desde Portugal y desató así una cadena de voluntades que culminó con la compra on line de la cama y el traslado de la misma desde Quilmes a la sede de la ONG en Adrogué.

Consultada sobre aquello que la motivo a ayudar al pequeño de Glew, la mujer contó que junto a su pareja siempre colaboran en lo que pueden. “Ayudar a distancia no es tan fácil, pero el pedido de ustedes me movilizó”, agregó como verdadero ejemplo de altruismo y empatía.

 

Una cadena de favores

Las redes se construyen a partir de la sumatoria de pequeñas partes. Las de esta historia también involucraron a Agustina, una joven oriunda de Quilmes que, ante la necesidad económica, se vio obligada a vender la cama que años atrás le había regalado su abuela ya fallecida.

“Cuando supe que la cama era para un niño, me puso muy feliz saber que él iba a poder dormir ahí donde yo dormí tantos años”, señaló.

Pese a su propia necesidad, y aún lamentándose por no poder donarla, rebajó su valor de venta. Además, junto a su novio pagó un flete a medias para trasladarla hasta Adrogué.

Feliz de haber formado parte de la red de solidaridad que creció desde Europa aseguró: “Ahora estoy contenta de saber que un alma caritativa la compro para donarla”.

La cama, junto a una importante donación de alimentos, fue entregada semanas atrás por Compromiso a la tía de Aaron en Glew.

Hesurmet - Sociedad
Crematorio Burzaco - Sociedad
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