Se trata de Máximo Bustamante. Fue luego de ver a personas luchando con esa enfermedad en un hospital. "Le pregunté a mi mamá por qué estaban así. Ahí consulté cómo podía ayudar", afirmó a De Brown. Conocé su historia.

Las vacaciones de invierno significan descanso para muchos chicos, pero para Máximo Bustamante Calabrese marcaron el final de un gesto solidario. Después de tres años de dejar crecer el cabello, el browniano se lo cortó para donarlo y ayudar a confeccionar pelucas para personas con cáncer.
Todo comenzó cuando el vecino de Adrogué tenía 9 años y fue operado de apendicitis. Durante su internación en el hospital Garrahan, una escena llamó su atención: niños y adultos que habían perdido su pelo.
"Le pregunté a mi mamá por qué estaban así y me dijo que era por un tratamiento contra el cáncer. Ahí consulté cómo podía ayudar", contó Máximo a www.deBrown.com.ar. Su madre le explicó que había personas que donaban juguetes, otras cabello, sangre o médula.
Al regresar a su casa, la decisión quedó sellada. Durante un asado familiar anunció que iba a dejarse crecer el pelo para ayudar a quienes atraviesan esa enfermedad, sorprendiendo y emocionando a todos los presentes.
Así inició un proceso que duró tres años, en los cuales muchas personas le preguntaban por qué tenía el cabello largo y le sugerían que se lo cortara. Sin embargo, señaló que cuando relataba el motivo, le “pedían disculpas o decían que era muy lindo lo que estaba haciendo”.

Durante ese tiempo, Máximo además tuvo que enfrentar situaciones de bullying por parte de algunos compañeros de escuela, quienes le decían que “parecía una niña”. A pesar de eso, siguió adelante con el apoyo de su familia, docentes y seres queridos.
“Algunos ya me pidieron perdón y dijeron que estaban orgullosos. Muchos de esos ahora son mis mejores amigos. Éramos muy chiquitos y cada uno tiene su forma de pensar. Ahora están más atentos de lo que dicen o hacen”, detalló.
Detrás de la decisión de niño también hubo una motivación personal. El browniano explicó que dos familiares atravesaron un cáncer y que esa experiencia reforzó su deseo de ayudar a quienes enfrentan la enfermedad.
El acompañamiento de su entorno fue clave durante todo el proceso: “Los profesores se ponían felices por querer hacer eso y me alentaban a seguir. Mis papás fueron los primeros que me apoyaron”.

Luego de tres años, llegó el momento esperado. Tenía como meta cortárselo en las vacaciones de invierno y finalmente lo hizo el pasado domingo. Así, Máximo concretó el objetivo que había iniciado a sus 9 años, cuando buscó la manera de ayudar a personas con cáncer.
La donación será entregada a una organización ubicada en Lomas de Zamora, dedicada a confeccionar pelucas para pacientes oncológicos. En ese contexto, señaló que desde la entidad se “alegraron de que un nene quisiera donar tanto pelo para niños y niñas”.
Lejos de dar por terminado su compromiso solidario, el vecino de Adrogué aseguró que seguirá ayudando cuando sea mayor y se mostró “bastante seguro” de que volverá a dejar crecer su cabello. “Cuando sea grande, quiero donar médula o sangre”, expresó.
Además, sostuvo que espera que su historia sirva de ejemplo para que cada vez sean más quienes colaboren. “Soy consciente de que esto alienta a otros a hacerlo o a las personas con cáncer para que salgan adelante”, expresó.

Mara, la mamá de Máximo, aseguró que los tres años no fueron fáciles y que su hijo atravesó momentos difíciles por las burlas que recibió de algunos compañeros. Sin embargo, destacó la fortaleza que tuvo para sostener su decisión y llegar hasta el final.
“Fue un camino largo para él. Fue difícil que lo confundieran con una nena. Sufrió bastante bullying. Nunca se rindió y optó por no dejarse apagar la ilusión. Desde casa siempre le dijimos que la opinión ajena no tiene que etiquetarlo o ponerlo en un lugar que no le gustara. Que siga adelante con su meta”, sentenció a este medio.