Se trata de Federico Martignetti. Comenzó a plasmarlos en su adolescencia. Conocé su historia.

En el aniversario de Burzaco, la historia de Federico Martignetti refleja en la piel el vínculo que construyó durante toda su vida con la localidad. El vecino lleva tatuados el monumento a la Bandera, el nombre de la ciudad y el escudo del club San Martín.
El último de esos tatuajes fue el monolito a nuestra insignia patria, que quedó plasmado en su gemelo izquierdo en el 2020. Para realizarlo, llevó varias imágenes al diseñador, quien fue trabajando sobre ellas hasta llegar al boceto definitivo.
“Fue un homenaje a Argentina, mi país, y a mi ciudad, a Burzaco. El monumento engloba todo eso, el sentimiento de pertenencia”, explicó Federico en diálogo con www.deBrown.com.ar sobre su elección que representa uno de los símbolos más antiguo del país.

Como el tatuaje es muy visible, fueron muchos los vecinos que lo reconocieron. “Cuando lo ve la gente de Burzaco le gusta mucho. Nunca pensé que iba a tener la repercusión que tuvo porque también salió en algunos medios”, contó. “Está bueno que guste el diseño y todo lo que representa”, agregó.
El monumento a la Bandera ocupa además un lugar cotidiano en su vida. Todas las mañanas pasa frente a él cuando se dirige a trabajar y aseguró que, además de considerarlo hermoso, refuerza su sentido de pertenencia. “Es un orgullo, no solo para la gente que vive acá, sino que debería serlo para todos”, sostuvo.

Su vínculo con la localidad había quedado marcado en su piel mucho antes. Cuando tenía 17 años decidió tatuarse la palabra “Burzaco”. Además, durante su adolescencia se había hecho un pequeño diseño relacionado con la ciudad, aunque con el paso del tiempo quedó desdibujado.

A esos se suma el escudo de San Martín de Burzaco que tiene en el brazo. Federico es socio del club desde hace 20 años y también eligió llevar ese símbolo como parte de una identidad que, para él, está estrechamente ligada al lugar donde creció.

“Burzaco para mí es mi casa, es mi barrio, tengo todo acá, mi familia, mis amigos, mi club, la gente que quiero”, resumió a este medio. Además, confió que alguna vez pensó en realizarse otro tatuaje inspirado en la localidad, esta vez con algún paisaje de Burzaco, aunque finalmente nunca concretó esa idea.
