El neurocirujano de Adrogué fue señalado por la Fiscalía como uno de los principales responsables. La información.

El juicio por la muerte de Diego Maradona entró en una de sus etapas decisivas. Tras más de siete meses de debate y 45 audiencias, comenzaron los alegatos finales y la Fiscalía hizo un pedido contundente contra Leopoldo Luque, el neurocirujano de Adrogué.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren solicitaron 12 años de prisión para el médico, a quien señalaron como uno de los responsables del fallecimiento del exfutbolista. También pidieron diez años de inhabilitación para ejercer la medicina.
Para la Fiscalía, Luque cometió el delito de "homicidio simple con dolo eventual". Según plantearon, el neurocirujano conocía los riesgos que atravesaba Maradona y, a pesar de esto, no se tomaron las medidas necesarias para evitar el fatal desenlace.
Durante su exposición, Ferrari cuestionó duramente la forma en que se llevó adelante la internación domiciliaria del campeón del mundo. En esa línea, precisó que el paciente "atravesaba un cuadro complejo y vulnerable que requería un seguimiento médico permanente".
“Maradona era una bomba de tiempo y se lo sacaron de encima”, sostuvo durante uno de los tramos más fuertes de su alegato. Además, afirmó que la casa donde permaneció sus últimos días no contaba con los elementos necesarios para una internación de ese tipo.
Los fiscales solicitaron también 10 años de prisión para Nancy Forlini y 8 años para Agustina Cosachov, acusadas por "homicidio simple con dolo eventual". Para el psicólogo Carlos Díaz requirieron cinco años y para los enfermeros Ricardo Almirón y Mariano Perroni, cuatro.
En tanto, retiraron la acusación contra el médico clínico Pedro Di Spagna y pidieron su absolución, al considerar que no tuvo responsabilidad penal en la muerte de Maradona.
Ahora será el turno de las querellas y, posteriormente, de las defensas de los acusados. Una vez que finalicen las exposiciones de todas las partes, el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro deberá analizar los argumentos y las pruebas antes de definir la situación de cada uno de los imputados.