Se debe al paso a la inmortalidad de una de las piezas claves en la independencia de Sudamérica. La información.

Argentina tiene un nuevo fin de semana largo en homenaje al General José de San Martín, una de las figuras centrales de la Independencia de América del Sur. La fecha recuerda el aniversario de su paso a la inmortalidad, que se conmemora este lunes, 17 de agosto.
El prócer nació el 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, actual provincia de Corrientes. Fue el menor de los cinco hijos. Cuando tenía tres años, su familia se trasladó a Buenos Aires, ya que el virrey le encargó a su padre instruir a los oficiales del batallón de voluntarios españoles.
A fines de 1783, viajaron a España y llegaron a Cádiz en marzo del año siguiente. Allí, San Martín completó sus estudios y, en 1789, comenzó su carrera militar como cadete del Regimiento de Murcia.
Después de más de dos décadas en las filas españolas y de alcanzar el grado de teniente coronel, regresó a Buenos Aires en 1812 para ponerse al servicio de la causa independentista. Meses después, creó el Regimiento de Granaderos a Caballo.

En reemplazo de Manuel Belgrano, San Martín asumió el mando del Ejército del Norte y, en 1814, fue designado gobernador intendente de Cuyo, con sede en Mendoza. Desde allí, comenzó a organizar el ejército que llevaría adelante la campaña libertadora.
En 1817, encabezó el Cruce de los Andes, una de las principales gestas militares de la historia argentina. Luego de las campañas en Chile y Perú, su liderazgo fue clave para consolidar la independencia de ambos territorios.
San Martín murió el 17 de agosto de 1850, a los 72 años, en Boulogne-sur-Mer, Francia. Con su fallecimiento, quedó establecida la fecha que actualmente se conmemora como su Paso a la Inmortalidad.

Treinta años después, en 1880, sus restos fueron trasladados a la Ciudad de Buenos Aires. Actualmente descansan en el mausoleo de la Catedral Metropolitana, donde son custodiados por integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Así, cada 17 de agosto, Argentina recuerda al prócer considerado Padre de la Patria y una de las figuras fundamentales de la emancipación de América del Sur.