Se trata de Benicio, de 13 años, quien recibió un trasplante de médula ósea, pero en un control médico detectaron que la enfermedad había vuelto. La ONG Compromiso Ciudadano colabora con la difusión de la campaña para salvarle la vida. ¿Cómo ayudar?

Benicio Brest Zubaran tiene 13 años y necesita ayuda para acceder a un tratamiento en Uruguay tras una recaída de leucemia. El tiempo apremia y su familia solicitó la ayuda de la comunidad para reunir los fondos necesarios para afrontar los costos.
Hasta octubre de 2025, el niño de Longchamps llevaba una vida activa: jugaba al fútbol en la escuela Canarios de Burzaco, practicaba kickboxing en el Club Social de su localidad y tenía un buen desempeño escolar.
Sin embargo, todo cambió de un momento a otro. Comenzó a sufrir mareos, dolor de pecho y debilidad corporal. Ante estos síntomas, su familia lo llevó al pediatra y le realizaron distintos estudios, con resultados que encendieron las alarmas.
“Teníamos otro turno y, ese mismo día, Beni se mareó y casi se cae. Decidimos llevarlo al hospital Garrahan. Le repitieron los análisis y salieron críticos otra vez. Quedó internado y le hicieron una punción lumbar y medular”, contó su padre, Leonardo Brest, a www.deBrown.com.ar.
A partir de esos resultados, precisó que le diagnosticaron a su hijo un tipo de leucemia que es "muy agresiva” y con una carga de enfermedad del 86%. “Había que tratarlo de manera urgente. Costó mucho bajar la enfermedad a cero, pero se logró”, señaló.
El proceso también implicó encontrar un donante de médula ósea no relacionado, que finalmente presentó un 100% de compatibilidad. Una vez que lograron controlarla, Benicio recibió el trasplante el 26 de marzo.
Durante los controles posteriores, su “evolución era favorable”. Sin embargo, Leonardo contó que, en una punción realizada a los seis meses del trasplante, los médicos detectaron una “enfermedad mínima residual del 0,15%”, un hallazgo que indicó que la leucemia había vuelto.
Ante la reaparición de la enfermedad, desde el hospital Garrahan plantearon volver a utilizar blinatumomab, una inmunoterapia que Benicio ya recibió durante la primera fase. “En caso de avanzar hacia un nuevo trasplante, el donante sería yo con un 50% de compatibilidad con él. Puede ser muy riesgoso para su vida”, detalló Leonardo.
Ante esta escenario, la familia buscó otra alternativa. Se trata de la terapia con células CAR-T, un tratamiento que consiste en “extraer células del paciente, modificarlas genéticamente para que identifiquen y ataquen las células cancerosas y volver a implantarlas”.

“Es mucho más potente y efectiva. Con una tasa del 90 al 97% de efectividad. No solo te lleva camino al trasplante, sino que tiene la posibilidad de cura muy alta”, afirmó.
La opción más cercana y económica que encontró la familia está en Uruguay, en la Fundación Pérez Scremini, ubicada en Montevideo. El tratamiento tiene un costo estimado de 154 mil dólares, una cifra que resulta imposible de afrontar con sus propios recursos.
“Somos una familia de trabajadores. Estamos agotando todas las instancias y todos los medios para conseguirlo”, contó el padre de Benicio, que además evalúa alternativas legales y administrativas para intentar acceder a la terapia.
Entre las posibilidades, analiza tramitar la ciudadanía o residencia uruguaya y consultar si existe una vía para obtener la cobertura del tratamiento. También estudia presentar un recurso de amparo ante la obra social en Argentina para solicitar que se haga cargo de la atención en el exterior.
Mientras avanzan y con la incertidumbre de poder concretar estas gestiones, la familia de Benicio lanzó una colecta para reunir el dinero necesario y viajar a Uruguay directamente a realizar el tratamiento.
En este marco, la ONG Compromiso Ciudadano, liderada por Mario Fuentes, contribuye difundiendo el caso. Los medios para donar son:
Donación en pesos argentinos
Donación en dólares
“Siendo realista, estamos desesperados. Se nos cierran algunas puertas y se nos hace difícil llegar a darle esa terapia que necesita”, sentenció su padre a este medio.