La ciudad más antigua de Almirante Brown celebra este sábado 154 años y vuelve a poner en primer plano una historia marcada por sus paisajes rurales y sus construcciones emblemáticas. Los detalles.

Campos extensos, calles tranquilas y antiguas construcciones forman parte de la identidad de Ministro Rivadavia, una localidad que conserva buena parte de la esencia que la caracterizó desde sus orígenes. Este sábado 19, cumple 154 años y la fecha invita a recorrer una historia atravesada por lugares que todavía mantienen vivo su pasado.
A mediados del siglo XVIII, quienes se dirigían hacia el sur realizaban una parada en el oratorio de Nuestra Señora del Tránsito que más tarde se convertiría en una parroquia. El paraje también era utilizado como sitio de descanso y por entonces era conocido como Monte Chingolo, nombre que originalmente adoptó la zona.
Los primeros habitantes llegaron alrededor de 1830. Después de la Batalla de Caseros, ya que se instalaron soldados que buscaban refugio tras la caída de Juan Manuel de Rosas. Entre los primeros pobladores estuvieron Francisco Páez y Lucas Barbosa, y posteriormente llegó Bernardo Iturralde.

Con el paso del tiempo, Monte Chingolo dejó de ser la denominación utilizada para la localidad y fue reemplazada por Ministro Rivadavia. El nombre fue elegido en homenaje a Martín Rivadavia, nieto de Bernardino Rivadavia y ministro de Marina durante la segunda presidencia de Julio Argentino Roca.
A pesar de su cercanía con grandes ciudades, mantuvo una marcada identidad rural. Sus paisajes y construcciones permiten encontrar distintos espacios que permiten recorrer su pasado.
Uno de ellos es el Castillo, ubicado en el límite con Claypole, cuya estructura está inspirada en un palacio veneciano del siglo XIII. También se destaca la Granja Educativa Municipal, donde se pueden observar animales y plantas y que cuenta además con el primer Complejo Astronómico de la Región.

La Parroquia Nuestra Señora del Tránsito es otro de los lugares emblemáticos. Allí se conserva una imagen de la Asunción de María, tallada entre 1860 y 1870 por un santero español.

A esa historia se suma la Panadería Rivadavia, fundada por Bernardo Iturralde, quien había sido el panadero mayor del ejército de Rosas.