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Verónica Barboza, una bombera con historia en el Cuartel de Adrogué

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martes 13 de julio del 2021

Presta servicio desde hace 13 años. Fruto de su ardua labor, llegó a ser suboficial mayor. “Trabajamos a la par de los hombres, somos un equipo”, expresó a De Brown.

No hay dudas que las mujeres cada vez van ganando más protagonismo en todos los ámbitos, ocupando lugares en los que antes no eran ni consideradas. Este es el caso de Verónica Barboza, vecina de Adrogué, quien trabaja a diario junto a ocho bomberas y es la más antigua del equipo.

Las voluntarias realizan las mismas tareas que sus compañeros, tanto adentro como afuera del destacamento, sin discriminación alguna. “Fuimos avanzando mucho, nos respetan y trabajamos en equipo”, resaltó la browniana en diálogo con www.deBrown.com.ar .

 

Sus comienzos

Siempre supo que su vocación era ayudar al prójimo. Desde pequeña realizó cursos de socorrismo, de primeros auxilios y fue scout. Además, confiesa que le gusta la adrenalina que produce la emergencia, el escuchar las sirenas y tener que responder ante cualquier situación que ocurra.

A los 21 años, ingresó por primera vez a la Estación Central, situada en Av. San Martín 1107, en la localidad cabecera de Almirante Brown. Recuerda que aquel día estaba ansiosa y con "ganas de llevarse el mundo por delante".

Así fue como, de a poco, con trabajo y vocación, supo ganarse el lugar. “Soy la segunda mujer bombera, en esa época había una chica más. El resto, la gran mayoría, eran todos compañeros hombres”, contó.

 

Un día en el cuartel

Por lo general, todas las noches una o dos voluntarias se quedan a dormir. En este contexto, cumplen guardias acordes al protocolo correspondiente, y si hay una intervención muy grande donde se convoque personal, participan de los operativos. “Soy encargada de la parte administrativa del Cuerpo. También hago tareas en el sector del playón con las unidades”, detalló.

 

 

Sobre su vida

Con 34 años, se desempeña como directora provincial de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires. Es por eso que dedica su tiempo libre a ser suboficial mayor del Cuartel de Adrogué. En esta línea, resalta que su familia, pese a ninguno de sus integrantes es bombero, la acompaña y alienta día a día para que siga con su pasión.

“Me entienden por qué llego tarde, cuando no estoy en un cumpleaños o en las fiestas, o si de repente estoy con ellos y tengo que salir corriendo por un llamado. Ser bombero es un estilo de vida”, concluyó a este medio.

 

Por: Rocío Valdez

 

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