← Volver

Sin fiestas y con ingresos cero: la pandemia la obligó a cerrar su salón de eventos

Compartir en:

jueves 29 de octubre del 2020

Se trata de Bárbara Singer. Tuvo que reintegrar la seña de 50 celebraciones programadas. "No queremos que nos den una solución, pero sí que se acuerden que existimos", aseguró a De Brown.  

Con el nacimiento de su segundo hijo, Bárbara Singer, vecina de Adrogué, decidió dejar de lado su carrera de abogada y emprender en un rubro completamente nuevo. Necesitaba compartir más momentos con su familia y su antiguo trabajo no se lo permitía. Fue así como, cargada de ilusiones, abrió un salón de eventos a pocas cuadras de su casa.

Todo fue mejor de lo esperado. Las contrataciones y consultas sobre el servicio no tardaron en llegar. Comenzó a tener una agenda cargada y celebraciones todos los fines de semana. Este crecimiento además posibilitó que, al poco tiempo, pueda expandirse y sumar otra propuesta: un espacio de fiestas infantiles en Longchamps.

Sin embargo, el esfuerzo de años se desvaneció con la pandemia de Covid-19. Desde marzo, ambos locales cerraron sus puertas y, de a poco, se fueron disolviendo las esperanzas de abrir en el corto plazo. “Cuando solté la abogacía compramos un fondo de comercio y nos fue muy bien. Luego adquirimos otro de un salón más grande que ahora cerré. Me quedé con el más chiquito porque los costos de mantención son más fáciles de afrontar”, contó la vecina, en diálogo con www.deBrown.com.ar

Hoy su familia quedó a la deriva y con un futuro incierto. Atentos a esta realidad, sus seres queridos les tendieron una mano y los ayudan económicamente. Es que su marido tiene un gimnasio y una pileta en un club y aún no pudo volver a trabajar. “En mi vida tuve una deuda. Ahora son nuestros viejos los que nos están bancando”, reconoció.

 

Un momento difícil

Quimey-Ko se encontraba ubicado en avenida Hipólito Yrigoyen 14.118, Adrogué. Con mucho dolor y resignación bajó sus persianas a comienzos de octubre. “Como no sabemos qué va a pasar decidimos tomar esa decisión. Se vencía el contrato y fue la única opción que tuve para no seguir endeudándome”, admitió.

Pese a todo, cerrar no fue algo sencillo. Luego de meses de una facturación nula, debieron sacar un crédito del Banco Nación a tasa cero para afrontar los gastos. “Con esa plata devolvimos todas las señas que rondaba alrededor de 450 mil pesos. Teníamos todo cubierto hasta octubre, había más de 50 fiestas programadas”, explicó.

Y agregó: “Más allá que nosotros nos manejábamos con todo tercerizado, hay mucha gente detrás de cada evento. Algunos se fueron armando con emprendimientos personales, otros se reinventaron como pudieron y unos pocos cobraron el IFE y lo invirtieron”.

 

Seguir adelante

Actualmente, Bárbara continúa al frente de Honu kids, un pelotero situado en Kellertas 627, Longchamps. También se asoció recientemente a Bel Sof eventos, un emprendimiento familiar que se encuentra en Adrogué. “Fue una gran oportunidad porque no tuvimos que poner dinero, la idea es trabajar en conjunto con nuestros clientes de Quimey-Ko”, admitió a este medio.

Adaptándose a la emergencia sanitaria, proyectan funcionar como un espacio gastronómico hasta que todo pase y puedan regresar a su actividad. “Este lugar tiene más posibilidades porque es grande y se puede respetar sin problemas el distanciamiento. Sería una alternativa hasta que volvamos a la normalidad”, explicó.

Asimismo, lanzó hace pocos meses “Quimey-Ko en casa”. Se trata de una propuesta de partybox que incluye desayunos, tortas, brindis, lunchs y picadas. “Por suerte nos va súper bien con eso. Para el Día de la Madre tuvimos 45 pedidos. Fue un montón”, aseguró.

Además de este nuevo emprendimiento, browniana dicta clases de Derecho de forma virtual. Fue convocada por la Universidad de Neuquén. “Estoy tratando de volver a la abogacía porque tengo una familia que mantener, más allá de las deudas. No queda otra”, admitió.

 

¿Cómo ven el futuro?

La vecina de Adrogué visualiza un panorama poco alentador para el sector. “Yo no creo que podamos comenzar hasta que vuelvan las clases de forma presencial. En las fiestas es inevitable el contacto, no hay forma de mantener el distanciamiento. No queremos que nos den una solución porque es algo muy delicado, pero sí que se acuerden que existimos”, concluyó.

Notas relacionadas

Margarita López, un símbolo de la enfermería en Brown

Protagonistas/ Sabrina Sosa, la soprano del subte

Un guerrero: tiene 95 años, estuvo en terapia intensiva y venció el Covid

Matías Agri lanzó su segundo single

X
error: Atención: ¡El contenido está protegido!