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AÑO 9 - EDICIÓN Nº 1373
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sábado 6 de agosto de 2022

Di Salvo, el veterinario de Mármol que lucha contra el maltrato animal


Formó parte de la sanción de la Ley contra las carreras de galgos e impulsó la colocación de prótesis a caballos evitando que los sacrificaran. "El proteger la vida y la libertad de tu prójimo es elevador", afirmó a De Brown. Conocé su historia.

Formó parte de la sanción de la Ley contra las carreras de galgos e impulsó la colocación de prótesis a caballos evitando que los sacrificaran. "El proteger la vida y la libertad de tu prójimo es elevador", afirmó a De Brown. Conocé su historia.

Este sábado, 6 de agosto, se celebra el Día del Veterinario en la Argentina. Si bien desempeña con pasión la labor a diario en su clínica de José Mármol, calificar a Edgardo Di Salvo sólo por su profesión resulta acortado.

Desde hace varias décadas, se embanderó en la lucha contra el maltrato animal y la desarticulación del antropocentrismo presente en la sociedad. Las carreras de galgos, la tracción a sangre y las prótesis para caballos son algunos de sus combates.

“Son situaciones que van más allá de la veterinaria, pero que hacen a un concepto amplio respecto de los animales. El proteger la vida y la libertad de tu prójimo es elevador. El rescatismo me permitió generar un ejemplo, conciencia y compromiso por la vida”, afirmó a www.deBrown.com.ar.

El comienzo

El veterinario oriundo de La Pampa forjó desde la infancia una fuerte admiración por la naturaleza. Esta se entrelazó con la medicina a raíz de observar la pasión de su padre para ejercer como doctor rural en su ciudad Guatraché.

“Mis juegos se basaban en animales, interactuar con ellos. Fueron parte de mi crecimiento. Por otro lado, lo vi a mi papá con un profundo sentido ético y humanitario. Su profesión me marcó con una inclinación al servicio del prójima sufriente”, enfatizó Di Salvo.

Conforme pasaron los años, su idea se mantuvo latente y obtuvo su título en la Universidad Nacional de La Plata. Además de su clínica en José Mármol, fundó la ONG Aluisa y presidió la ACMA con la finalidad de combatir el maltrato.

En este marco, aseguró que esto le permite generar una "medicina veterinaria más evolucionada”; mientras precisó que sus iniciativas tienen como piedra fundamental el “entender que no son mascotas y el hombre es el cuidador responsable de un ser sintiente”.

Su lucha

Entre muchos de sus actos para preservar la vida animal, Di Salvo estuvo involucrado de forma activa para la sanción de la Ley 27.330. Esta, promulgada en 2016, prohíbe la carrera de perros en todo el territorio nacional.

“Batallé contra una situación hasta lograr finalizar la esclavitud de los galgos. Hoy están para disfrutar y correr de forma voluntaria, no al servicio de una economía de la competencia. Aparte de veterinario, mi rol es abrir conciencia y dar herramientas”, afirmó.

A través de las ONG, cambiaron el destino de más de 600 caballos que iban a perder su vida por una lesión. “Había una consideración aceptada por la costumbre de sacrificarlos una vez que se quebraban. Esa posición era especista”, indicó.

Ante este panorama, comenzaron una “medicina de trinchera” que marcó precedentes y un nuevo paradigma: llevaron adelante amputaciones en las patas afectadas y, desde esa articulación, colocaron prótesis.

El cambio generacional

Di Salvo consideró que estamos en la “era de los derechos de los animales”. Su versión está respaldada por el crecimiento del veganismo en todo el mundo, las movilizaciones contra el maltrato y la reducción de actividades que los exponían como entretenimiento.

“Desde la veterinaria invocó a ser irruptivo. Es nuestro derecho moral ampliar ese vínculo de compasión. Cuando era chico, el paradigma de niño feliz estaba en un muchacho que salía a cazar pajaritos. Hoy, los nenes me traen a los pichones caídos del nido para que los atienda”, contó a este medio.

En tanto, Di Salvo instó a no bajar los brazos y continuar pujando en sus luchas: “Sé que soy utópico, un aprendiz de Quijote sin caballo, pero creo que los molinos de viento están ahí para ser vencidos. En ese transcurrir, en esa mirada empática sobre la vida, es que uno puede trabajar y hacer un cambio”.

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