← Volver

Es de Adrogué, paleontólogo e investigador del CONICET

Compartir en:

lunes 20 de enero del 2020

Se trata de Leonardo Salgado. Formó parte del equipo que descubrió uno de los dinosaurios carnívoros más grandes del mundo. Conocé su historia.

Leonardo Salgado es doctor en Ciencias Naturales y un reconocido investigador del CONICET. Vivió toda su juventud en Adrogué, hasta que una propuesta laboral lo llevó a instalarse en el Valle de Río Negro. Allí, hace más de tres décadas, bucea por un ecosistema de fósiles de 90 millones de años para revivir la historia de los gigantes del pasado.

 

¿Cuándo comenzó todo?

De niño fue curioso, apasionado y soñador. Recuerda que desde el jardín de infantes sentía una atracción especial por los animales prehistóricos. Recortaba imágenes de revistas, creaba historias y se pasaba horas dibujando a esta clase de reptiles.

Esa fascinación, quizás para muchos propia de la edad, creció con el ritmo de los años. Los profesores y compañeros del colegio lo sabían y respetaban. Sus padres también. Es más, ante la típica pregunta de qué quería ser cuando sea grande, la respuesta siempre fue igual: “Trabajar con dinosaurios”.

“Durante la primaria en la Escuela N° 1, frente a plaza Brown, ya comenzaba a aprender los nombres de los animales. Este amor nació desde la niñez, como muchísimos chicos que les interesan estos temas. Siempre me atrapó, aunque no tenía muy en claro el nombre de la disciplina, tampoco sabía si existía un trabajo formal”, recordó Leonardo, en diálogo con www.deBrown.com.ar

 

El nacimiento del científico

Cuando egresó del secundario, llegó el momento de decidir qué estudiar y dónde. Luego de mucho pensarlo, se inclinó por iniciar su carrera académica en la Universidad Nacional de La Plata. Se había inscripto en la licenciatura de Biología con orientación en Paleontología.

“Todos mis compañeros conocían mi inclinación. Sabían que me iba a volcar a esto. Nadie se sorprendió. Mi familia, por otra parte, siempre me apoyo y me alentó a seguir”, indicó a este medio.

Luego de años intensos y mucho sacrificio, Leonardo egresó en 1987. En el momento de rendir su última materia ya había recibido una interesante propuesta de trabajo en el Valle de Río Negro, más precisamente en Cipolletti, la tercera ciudad más poblada de la provincia.

“Si bien estudie en La Plata, me formé en el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia de Parque Centenario. Iba como voluntario. Ahí trabajaba una persona que es el iniciador de los estudios de dinosaurios en la Argentina, José Bonaparte. Todos los que trabajamos en esta área, directa o indirectamente, fuimos formados por él”, admitió.

En marzo de 1988, se instaló definitivamente en la Patagonia. Se desempeñó como investigador provincial en el Museo de Cipolletti. “Yo digo que se alinearon los planetas porque rendí con una propuesta de trabajo concreta. Además estaba de novio, me casé y me vine con mi esposa para el Valle”, contó.

 

Investigador del CONICET

Leonardo trabaja actualmente en el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología de Río Negro. Asimismo desde el 2001, ingresó en el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Es encargado de llevar adelante investigaciones y publicaciones dentro de su campo de conocimiento.

“Me evalúan fundamentalmente en base a las publicaciones científicas. Las realizo sobre hallazgos, interpretaciones de antiguos descubrimientos. Siempre todo vinculado a mi tema particular que son los dinosaurios”, detalló.

 

Un hallazgo mundial

En 1993 formó parte del equipo que realizó el hallazgo de uno de los carnívoros más grandes del mundo: "el Giganotosaurus”. Fue en Neuquén, entre Cutral-Co y el Chocón. Este fue el primero que se descubrió en la Región y desplazó del reinado al famoso Tyranosuaurus Rex.

“Fue por una denuncia de un poblador. Le avise a Rodolfo Coria, un compañero y amigo, porque si bien todos estudiamos dinosaurios, nos especializamos en grupos diferentes. Él se dedica a los carnívoros, yo a los herbívoros, que son los de cuello largo. Esto pintaba ser una cosa medio extraña, probablemente un carnívoro. Estuvimos en campo un mes”, aseguró Leonardo sobre aquél momento histórico.

Luego, efectuaron el artículo científico en el año 1995: “Le pusimos el nombre de Giganotosaurius Carolini. Fue en homenaje a su descubridor, Rubén Carolini”.

“Cuando publicamos no teníamos muy en claro a qué grupo pertenecía este bicho, sabíamos que era un carnívoro, pero la verdad es que no se parecía a nada de lo que conocíamos hasta ese momento. Unos años más tarde, un paleontólogo norteamericano reconoció que era muy similar a otro dinosaurio africano que se llamaba Carcharodontosaurus. A ese grupo, él le dio el nombre de Carcharodontosaurio”, contó.

El descubrimiento fue, sin dudas, histórico. Es que permitió conocer una nueva familia de estos reptiles ya extintos distribuida en todo el mundo. “Al día de hoy, este Giganotosaurus sigue siendo el Carcharodontosaurus más completo que se conoce a nivel mundial”, admitió.

Notas relacionadas

Seis amigos de Don Orione y una banda rockera que promete

“Mosaico Urgente”: el grupo que crea murales en espacios públicos

B.A.K.O: un grupo de amigos unidos por el rock

Es de Calzada y dirige la banda de la Escuela Naval

X
error: Atención: ¡El contenido está protegido!