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Margarita López, un símbolo de la enfermería en Brown

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sábado 21 de noviembre del 2020

A sus 40 años, decidió animarse a estudiar la licenciatura y de ahí en más su pasión por esta profesión desconoció los límites. “Espero hacer esto hasta el último día de mi vida”, confesó a De Brown.

Hoy, 21 de noviembre, es el Día de la Enfermería. Sin duda, en medio de la pandemia, estos trabajadores de la salud se ganaron el reconocimiento de toda la comunidad por la ardua labor que realizan día a día.

Margarita López es sin duda un ejemplo en Almirante Brown. La vecina de Burzaco fundó la Casa de la Enfermera en el distrito. Hoy, a sus 76 años, es la encargada de coordinar la escuela de dicha profesión en el hospital Lucio Meléndez.

Su historia

Contrajo matrimonio a los 14 y tuvo tres hijos. “Me casé con un tano, esas personas con las que te casas para cuidar a la familia”, confesó a www.deBrown.com.ar. Fue así que se abocó a la crianza de sus pequeños y relegó su vocación, pero esta sería más fuerte.

La browniana había estudiado para ser auxiliar en la Cruz Roja y se desempeñaba como voluntaria en el nosocomio de Adrogué. “Mi marido era policía y cuando se iba a las guardia largas, me escapaba y me iba a la guardia del Lucio. Me encantaba”, contó.

Sin embargo, cuando sus niños crecieron, sintió la necesidad de hacer algo por ella misma y a sus 43 años comenzó un largo camino para obtener su título como enfermera. El último empujón para que tomara la decisión fue cuando la contrataron para desempeñarse en el Meléndez.

“Como no tenía secundaria tuve que ir antes para poder ingresar”, explicó. Fue así que luego de terminarla, siguió sus estudios en la Universidad de Quilmes y posteriormente obtuvo su licenciatura en el hospital Churruca. También pasó por la UTN donde se capacitó como docente.

“Lo que más me gusta es asistir al paciente. Estás muy cerca del que sufre. Mis primeros pasos los di en la guardia y después fui jefa de cirugía y ver que el paciente salía del quirófano con esa necesidad de abrir los ojos y ver a alguien que está ahí me fascinada”, expresó.

Una de las personas especiales que le tocó cuidar fue a su marido. “Nunca aceptó mucho (mi trabajo) hasta el día en que enfermó. En esos tres años creo que entendió esta tarea que es tan noble, tan desinteresada porque los hacemos todo por el paciente”.

La Casa de la Enfermera

Es un lugar de encuentro para estos empleados de la salud. La idea surgió hace 20 años, a raíz de la muerte de una mujer que había cursado con Margarita.

“Cuando trabajaba en el Meléndez, a la mañana temprano, tenía que pasar por La Casa de la Monja, que es una capillita, y me extrañó que estuviera la luz prendida porque siempre está cerrada. Miré adentro y estaban velando a mi compañera que no tenía familia”, explicó.

Y agregó: “me dio tanta pena y pensé que los artistas tienen la casa del Teatro. ¿Por qué los enfermeros no podemos tener La Casa de la Enfermera, donde podemos atender esas necesidades que tienen nuestros compañeros? Un gran porcentaje están solos”.

Una vida de vocación

Actualmente, pese a estar jubilada, se desempeña como coordinadora de la Escuela de Enfermería del Meléndez.  “Espero hacer esto hasta el último día de mi vida”, confesó. Como es una persona de riesgo, los últimos meses siguió trabajando por zoom.

Hoy será el primer día que salga después de que fue decretado el aislamiento. Será por un motivo muy especial: el acto que se llevará adelante en José Mármol. Allí homenajearán a los compañeros que perdieron la vida en medio de la pandemia.

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