Hoy se cumplen 50 años del Golpe de 1976. Cómo se vivió en el distrito.

Cada 24 de marzo se recuerda en Argentina el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia. La fecha remite al golpe de Estado ocurrido en 1976, cuando las Fuerzas Armadas tomaron el poder, dando inicio a la última dictadura militar del país.
Al igual que en gran parte del país, en Almirante Brown se registraron más de cien vecinos desaparecidos, centros clandestinos de detención y una sistemática vulneración de los derechos humanos.
Los centros clandestinos funcionaron en las comisarías de Claypole, Rafael Calzada, Longchamps, Burzaco y Adrogué, hoy todos sitios debidamente señalizados.
Asimismo, a nivel local también tuvo represores con roles claves durante la dictadura. Se trata de Juan Antonio Del Cerro, quién murió en prisión esperando el juicio. También Roberto Carlos Zeoliti, más conocido como “El Sapo”, oriundo de Glew y guardiacárcel en “El Vesubio”. Se suma el comandante Hugo Aresca, ya fallecido y señalado como implicado directo en las inhumaciones clandestinas.

Durante dicho periodo, este tipo de hechos predominaron en el cementerio de Rafael Calzada y Moreno. En Brown, los procedimientos se realizaron mayormente entre 1976 y 1977. La mecánica consistía en arrojar los cadáveres en fosas muy antiguas, ubicadas en sitios poco transitables e inhóspitos del predio.
Durante la madrugada de aquella jornada, una cadena nacional interrumpió la programación para comunicar las primeras decisiones del nuevo gobierno de facto. El mensaje fue leído por el entonces teniente general Jorge Rafael Videla, quien anunció medidas como el estado de sitio y la ley marcial.
El golpe significó el derrocamiento de la presidenta constitucional María Estela Martínez de Perón. A partir de ese momento, se instauró el denominado “Proceso de Reorganización Nacional”, régimen que se extendió hasta 1983.

El poder quedó en manos de una junta militar integrada por Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando Ramón Agosti. Ellos condujeron el país durante los primeros años del gobierno de facto.
Con el avance de la dictadura, las calles pasaron a estar fuertemente controladas por militares y se restringieron las libertades individuales. El período quedó marcado por graves violaciones a los derechos humanos y por el accionar del terrorismo de Estado.
El saldo de aquellos años fue de más de 30 mil personas desaparecidas; además de secuestros, detenciones ilegales, torturas en centros clandestinos, apropiación de bebés nacidos en cautiverio y miles de exiliados.

Una de las situaciones más dolorosas fue la de las mujeres embarazadas que dieron a luz mientras permanecían detenidas. Ante esa realidad, sus madres comenzaron a organizarse para exigir la aparición de sus hijos y nietos. Con el tiempo, esa lucha se transformó en el histórico movimiento de Madres de Plaza de Mayo.
La conmemoración del 24 de marzo fue establecida oficialmente en 2002 a través de la Ley 25.633. En su artículo 1º se dispone instituir esta jornada en homenaje a las víctimas del proceso iniciado en 1976.
El objetivo de esta fecha es promover la memoria colectiva y generar espacios de reflexión sobre las consecuencias sociales, políticas y económicas que dejó la última dictadura militar en la Argentina.
