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Bombero todoterreno: es voluntario en Glew y trabajaba en el cuartel de la Policía

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miércoles 2 de junio del 2021

Se trata de Héctor Zabatel, vecino de Brown. Durante casi 30 años desarrolló ambas tareas en simultáneo. “Me apasionó desde el primer día”, confesó a De Brown. Su historia.

Si hay algo que no le falta a Héctor Zabatel es pasión por su trabajo. Es vecino de Glew y durante casi tres décadas se desempeñó como bombero las 24 horas de su día. Hoy, a sus 60 años, se encuentra jubilado aunque aún no se alejó de este mundo abocado a asistir a la comunidad.

Su historia

Comenzó su carrera a los 24 como voluntario en el Destacamento de su localidad. “Muchas veces había pasado por el cuartel pero nunca me había llamado la atención hasta que un día no sé por qué lo miré de otra forma, y eso me llevó a acercarme. Me apasionó desde el primer día”, contó en diálogo con www.deBrown.com.ar.

Fue tal la vocación que despertó en él que solo siete meses después, en febrero de 1985, hizo la prueba para ingresar a los Bomberos de la Policía Federal y quedó en el Cuartel V del barrio porteño de Belgrano. Lejos de abandonar su compromiso con los vecinos siguió realizando ambas tareas de manera simultánea - excepto entre 1996 y 2000, que solo estuvo en la PFA por problemas laborales-.

“Para que uno pueda ser voluntario tiene que sentarse con la familia y estar todos de acuerdo porque uno se pone sobre los hombros una responsabilidad muy grande porque cuando suena la sirena es porque hay una emergencia, alguien está en peligro. No podés seguir durmiendo y que siga sonando, hay que levantarse y salir",  explicó.

Su labor diaria

Así la vida de este browniano se convirtió de un año a otro en una sucesión de incendios, accidentes viales, inundaciones y todo tipo de tareas de salvamento que ocupaban hasta sus horas de ocio. Le tocó vivir momentos duros.

“Hay salidas que lo marcan a uno para el resto de su vida. Uno conoce lo que es el fin de un ser humano, de todas las formas habidas y por haber. Todos sabemos que tenemos un fin, pero hay veces que la vida está interrumpida por casos terribles”, resaltó.

No obstante, gracias a su servicio logró revertir gran parte de estos escenarios. “Hemos tenido que sacar gente. Nos ha pasado de llegar y está prendiéndose un ambiente de la casa y la misma gente de la casa no darse cuenta porque estaba durmiendo”, relató.

No solo ha vivido momentos de extrema tensión sino también cómicos. “Un par de veces de fui al Cuartel porque sonaba la sirena y de repente llego y está cerrado, no había nadie. Resulta que me había confundido con la de Longchamps porque cuando el viento viene para el lado de Glew suena como si fuese la nuestra”, confesó entre risas.

Actualidad

Héctor se jubiló hace dos años de su trabajo en la PFA y en febrero por su edad pasó a ser parte de la reserva del Cuartel de su localidad. Esto significa que no está obligado a ir a los operativos. Sin embargo, el sigue eligiendo acudir como aquel primer día. “Voy a hacer bombero hasta el día que muera”, concluyó a este medio.

 

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