La fiscalía requirió la pena máxima para el portero acusado del crimen de su pareja acontecido en Temperley, en 2013. Pretenden que sea considerado responsable del “homicidio calificado por el vínculo, ensañamiento y violencia de género”. El martes, a las 11, se conocerá la sentencia.
Se llevó a cabo una nueva jornada del juicio por el asesinato de Susana Leiva, oriunda de Glew. El abogado de la victima requirió que Alberto Ponce sea condenado a cadena perpetua. El procedimiento continuará el martes 31 de mayo.
“Escuchamos los alegatos de los abogado defensores de la víctima y el panorama es bueno. Le piden prisión perpetua; el martes que viene ya sería la sentencia”, informó en diálogo con www.deBrown.com.ar la concejal Marilina Russo, quien integra la organización que lleva el nombre de la mujer y acompaña a los familiares en el proceso.
En su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 8 de Lomas de Zamora, el fiscal Pablo Pando solicitó que el imputado Alberto Ponce, de 42 años, sea condenado por el “homicidio calificado por el vínculo, ensañamiento y violencia de género” de Susana Leiva, de 36 años.
“El abogado defensor de Ponce trato de defenderlo pero no tiene herramientas para hacerlo; y pidió, que en caso de que haya una condena, que no sea de más de 30 años”, añadió Russo.
El requerimiento de Pando toma como base las dos declaraciones que Ponce brindó en el expediente, una durante la etapa de instrucción; la otra, durante el juicio, en las que reconoció que oculto el cuerpo de Leiva pero aseveró que no recordaba haberla matado.
Del mismo modo, reveló que los peritajes psicológicos y psiquiátricos, presentes en el expediente, descartaron esa presunta falta de memoria.
Por su parte, el abogado querellante, Jorge Monasterky indicó: “De la cantidad de heridas observadas en la víctima, incluso quemaduras de cigarrillos, se deriva sin duda alguna que la acción del imputado fue con ensañamiento, es decir, provocarle a la víctima un sufrimiento innecesario para llegar al resultado muerte, revelando de dicho proceder violencia de género”.
Por requerimiento del Tribunal, Ponce pronunció sus últimas palabras y aseguró que es "un buen hombre", que se llevaba "bien" con Leiva y que nunca tuvo motivos para matarla.
El caso
La familia de la mujer había denunciado la desaparición el 19 de julio de 2013. Cinco días después, el cadáver fue encontrado en el pozo ciego de la vivienda que compartía también con sus dos hijos en la localidad lomense. Ponce fue detenido a pocas horas del hallazgo.
De acuerdo a la autopsia, Susana fue estrangulada y recibió cuatro puntazos en el abdomen. Además, presentaba golpes en el rostro y quemaduras de cigarrillo. Si bien, en principio se trató como un caso de homicidio simple, con el avance de la investigación, solicitaron que se evaluara como un femicidio y un homicidio agravado.