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Es de Glew, tiene hipoacusia y se sumó a la lucha contra el Coronavirus

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lunes 29 de junio del 2020

Se trata de Erik Encina, quien trabaja en la planta local de La Serenísima. Se encarga de la sanitización de todos los camiones. “Me gusta mucho y quiero seguir aprendiendo”, contó a De Brown. Conocé su historia.

Erik Encima, tiene 26 años y vive en Glew. Al momento de nacer le diagnosticaron hipoacusia, una discapacidad auditiva que lejos de limitarlo lo impulsó a cumplir sus sueños. Hace días festejo el primer año de su hijo, pero en un contexto por demás especial. Es que comenzó a trabajar en una planta de Longchamps, y su vida se reinventó.

El browniano forma parte de la ONG “En Buenas Manos”, una entidad porteña que brega por la inclusión laboral. Gracias a ello, trabajó anteriormente en el armado de los cajones de frutas frescas.

Sin embargo, la pandemia arrasó con los numerosos convenios que mantenía la institución con más de 200 compañías. Esto los obligó a buscar nuevas estrategias para volver a reinsertar a sus integrantes.

 

Luchar contra el Coronavirus

Producto de un convenio firmado con La Serenísima, Erik junto a su compañero Gustavo -también sordomudo- ingresaron a trabajar a la planta láctea. Desde el 4 de mayo, son los encargados de sanitizar los camiones de los transportistas que reparten alimentos.

Asisten de lunes a sábados, seis horas. Fueron capacitados bajo el protocolo de seguridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y son auditados por una empresa de desinfección con gran trayectoria en el mercado.

“Me gusta el laburo. También aprender y tengo muchas ganas de trabajar. Estoy contento”, contó el vecino del barrio El Progreso, en diálogo con www.deBrown.com.ar

Y agregó: “Con mi amigo Gustavo me llevó muy bien. Lo conocí hace 2 años porque antes trabajábamos juntos con las frutas. Cuando charlábamos nos dimos cuenta que vivíamos cerca, como a ocho cuadras. Fue casualidad”.

 

Haciendo frente a las adversidades

En el puesto, los jóvenes surcaron con éxito varios desafíos. “Uno de los problemas fue con el uso del barbijo. Los chicos leen los labios, entonces el tapabocas les dio otro bloqueo. Los chóferes les hablaban y pensaban que eran mal educados”, contó Jimena Olazar, responsable del departamento de Relaciones Institucionales de la ONG.

¿Cómo lo solucionaron? Colocando un banner que anunciaba que personas sordas brindaban el servicio. “A partir de eso fue otro clima. Son cuestiones que aparecen en época del Covid”, agregó.

Superarse

Erik y su mujer Lourdes son papás de Mateo Benjamín, quien el lunes pasado festejó su primer año. Si bien fue una celebración especial e íntima a raíz del aislamiento, no logró opacar la felicidad de aquel momento.

El browniano es hipoacúsico de nacimiento. Usa audífonos y también se comunica a través de lengua de señas. “Hablo, pero escucho muy poco. Entiendo leyendo los labios, si lo hacen despacio puedo comprender”, explicó.

 

En Buenas Manos

Desde el 2011, organización social brinda a las compañías diferentes servicios desarrollados por personas con discapacidad. Como consecuencia de la cuarentena y debido a la disolución de todos los convenios que mantenían, comenzaron a brindar productos y prestaciones que ayudan disminuir la propagación del Covid-19.

Las personas sordas y con problemas motrices confeccionan barbijos. Los grupos de ciegos llevan adelante actividades de meditación y relajación vía streaming. También realizan tareas de desinfección de oficinas, camiones y proporcionan columnas sanitizantes.

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