← Volver

Gracias a la solidaridad de los vecinos, el caso de Ian tuvo un final feliz

miércoles 14 de agosto del 2019

Su familia logró comprar el material ortopédico que el niño de Glew necesitaba. Tras ocho meses de tratamiento con este, finalmente se lo retiraron. “Estamos más que felices, hasta los médicos se sorprendían de lo bien que fue todo”, aseguró su mamá a De Brown. La ONG Compromiso Ciudadano colaboró con la iniciativa.  Conocé más de su historia.

Ian tiene seis años, es de Glew y nació con fémur corto congénito. Esto quiere decir que entre una pierna y la otra tiene una diferencia de diez centímetros. Tenía en realidad, porque gracias a una movida solidaria- que incluyó campañas, festivales y colectas- lograron recaudar el dinero necesario para comprar el tutor que le cambió la vida.

El material ortopédico se le había colocado al pequeño en diciembre para estirar su extremidad. Este lunes, tras ocho meses de tratamiento, se lo retiraron. “El proceso estaría terminado, solo seguimos con sesiones de kinesiología”, explicó Soledad, madre del niño, en diálogo con www.deBrown.com.ar.

Y detalló: “El milagro para nosotros fue su recuperación. Estamos más que felices, hasta los médicos se sorprendían de lo bien que fue. Todo terminó con lindos recuerdos porque en ningún momento sufrió”.

Si bien los doctores aún no pueden estimar la elongación real de la extremidad, creen que sería de 7 u 8 centímetros. “Cuando llegó a la cirugía la diferencia era de 10. Es muchísimo, pero todavía no sabemos exactamente porque al sacarle el tutor el hueso se puede llegar a encoger por el peso mismo que recibe”, aclaró.

Ahora, Ian se encuentra recibiendo sesiones de kinesiología como parte del proceso. Es que el browniano estuvo cuatro meses con un tornillo que le fijaba la rodilla, lo que hacía que no pudiera flexionarla. Esto se hizo para que durante el tratamiento no se luxe.

“Quiero agradecer de corazón a quienes nos ayudaron. La plata que se junto fue por la colaboración de muchos, como la ONG Compromiso Ciudadano. Estoy eternamente agradecida. Si mi hijo mejoró es gracias a todos”, aseguró emocionada.

El proceso

La familia del pequeño debió recaudar 9.500 dólares para comprar el material ortopédico que requería su intervención.Tras conseguirlo, fue operado con éxito en el hospital de niños Ricardo Gutiérrez.

“Con este tutor se hizo una fractura en el fémur porque mi hijo tenía la discrepancia ahí. Durante tres meses debía darle todos los días una rosquita en una de las tuercas. Eso hace que se vayan separando los huesos y en el medio se vaya generando uno nuevo”, explicó.

Si bien, tras la intervención, los profesionales le habían brindado el panorama de un postoperatorio difícil, el browniano no tuvo complicaciones. "No hubo infección ni tampoco tuvimos que salir corriendo por dolor. Debimos adaptar cosas en el día a día, pero la fuimos llevando bien”.

Sobre Ian

Es un nene que sueña con jugar un partido de fútbol con sus hermanos o meterse a la pileta en verano sin problemas. También estudia con una maestra domiciliaria y sus notas son muy buenas.

“Fue abanderado de esa escuelita. Es un establecimiento muy chiquito porque la mayoría de los nenes no pueden movilizarse. Hay chiquitos que tienen cáncer o atraviesan situaciones más graves que mi hijo”, explicó a este medio.

Notas relacionadas

Juegos Bonaerenses: cinco brownianos llegaron a la etapa final

Longchamps: homenaje a una de las mujeres pioneras de la aviación

¿Será feriado este lunes?

Choques en Calzada y Burzaco: seis heridos

X