El browniano tuvo una carrera ascendente a base de esfuerzo y compromiso. La información aquí.

A un día de disputar otra final, Nicolás Tagliafico vuelve a ocupar un lugar protagónico en la Selección Argentina. Detrás de este presente hay un recorrido construido con esfuerzo, constancia y superación: desde sus primeros pasos en Rafael Calzada hasta convertirse en una pieza clave del ciclo más exitoso de la Selección Argentina.
Su historia con el fútbol comenzó en el Club Atlético y Social Villa Calzada. Allí, jugó al baby desde muy pequeño, en un lugar que con el tiempo se transformó en el punto de partida de una carrera que lo llevaría hasta los escenarios más importantes del mundo.
Esa institución browniana no fue solamente su primera camiseta: fue el lugar donde construyó valores que todavía conserva. El sacrificio, la entrega y la humildad que mostró en su infancia terminaron siendo las características que lo acompañan hasta hoy.
“Si había que cabecear, cabeceaba. Si se golpeaba, seguía”, afirmó Horacio Borsetti, su primer entrenador. Esta frase que resume al Tagliafico del Villa Calzada también aplica al que juga en el máximo nivel del fútbol nacional.

Su talento lo llevó a las inferiores de Banfield, donde completó su formación y debutó en 2011 en Primera División. En el “Taladro” vivió momentos difíciles, ya que formó parte del plantel que descendió en 2012.
Luego de una breve experiencia a préstamo en Real Murcia de España, el oriundo de Rafael Calzada regresó al club sureño y fue una pieza importante en el equipo que consiguió el ascenso a la máxima categoría en 2014.

Sus grandes actuaciones lo pusieron en el radar de Independiente, a donde llegó finalmente en 2015. En el “Rey de Copas” fue capitán, referente y protagonista en la conquista de la Copa Sudamericana 2017, un título que marcó un antes y un después en su carrera.

Su rendimiento llamó la atención de Europa y fue transferido al Ajax. En Países Bajos, se consolidó como uno de los mejores laterales izquierdos del continente, ganó seis títulos locales y fue parte del equipo que llegó a las semifinales de la Champions League 2018-19.
Tras varios años allí, tuvo un cambio de aire y su siguiente destino fue Francia. Firmó en 2022 con el Olympique de Lyon y todavía permanece en el plantel. Si bien las temporadas del club no fueron las mejores, Tagliafico mantuvo la regularidad que siempre lo caracterizó.

Su debut con la camiseta argentina llegó el 9 de junio de 2017, en un amistoso frente a Brasil jugado en Melbourne. En ese encuentro comenzó en el banco de suplentes e ingresó en el complemento.
Desde entonces, comenzó a ganarse un lugar en un plantel y fue convocado para el Mundial de Rusia 2018, torneo donde disputó los cuatro partidos desde el arranque y acumuló 360 minutos.

Con la llegada de Lionel Scaloni encontró su mejor versión. Fue campeón de las Copas Américas 2021 y 2014, de la Finalissima 2022 y de la Copa del Mundo Qatar 2022. En todos los títulos, fue una pieza clave en la defensa.
En este proceso también alcanzó marcas históricas: se convirtió en el lateral izquierdo con más presencias en la historia de la Selección Argentina. Además, recientemente se metió entre los diez futbolistas argentinos con más partidos disputados en Mundiales.
De una cancha de barrio en Rafael Calzada al partido que todos los futbolistas sueñan jugar. La historia de Tagliafico buscará escribir otra página grande este domingo, cuando la “Albiceleste” defienda el título de campeón del mundo.
⚽️Tagliafico conoció una pastelería de Italia que lleva su apellido #RafaelCalzadahttps://t.co/hPSltBN7qs
— Noticias De Brown (@debrownweb) July 14, 2026