El browniano fue uno de los puntos más altos del equipo, junto a Emiliano "Dibu" Martínez, y recibió el reconocimiento de Lionel Scaloni. La información.

Argentina no pudo defender el título en la final, pero Nicolás Tagliafico dejó una actuación memorable. El browniano fue el fiel reflejo del espíritu que caracteriza a esta Selección: sacrificio, compromiso y luchar hasta el final sin importar el desgaste.
El oriundo de Rafael Calzada tenía una de las tareas más difíciles del encuentro: controlar a Lamine Yamal, una de las grandes figuras del fútbol mundial. Y la resolvió de manera sobresaliente.
Desde el primer minuto, lo siguió de cerca, le quitó espacios y nunca le permitió jugar con comodidad. Su intensidad fue constante durante los 120 minutos y logró neutralizar a uno de los jugadores más desequilibrantes del rival.
El desgaste físico quedó expuesto en varias ocasiones, pero nunca aceptó abandonar el campo de juego y siguió corriendo de la misma manera. En el entretiempo del tiempo suplementario se lo vio extenuado, recibiendo masajes y con evidentes gestos de dolor.
Sin embargo, se levantó y volvió al campo de juego. Mantuvo la intensidad, siguió ganando duelos y hasta el cierre, cuando ya rengueaba, nunca dejó de marcar e intentar aportar en ataque.

Tras el encuentro, el entrenador Lionel Scaloni destacó el esfuerzo del lateral izquierdo y reveló que en varias oportunidades intentó reemplazarlo, pero el propio futbolista pidió seguir en cancha.
“Tagliafico es lo que uno quiere para un jugador de la Selección Argentina. Hizo un partidazo. No quería salir, porque si salía se nos iba a complicar más la situación. Teníamos que poner gente que pueda defender. Me dijo que estaba bien, aunque sabíamos cómo estaba”, afirmó.
En tanto, el entrenador enfatizó que el browniano es una clara muestra del “ADN que lleva este equipo”; mientras resaltó estar “orgulloso de él y de todos los compañeros”. No tengo reproches para ninguno”, cerró.
Después del partido, Tagliafico también recibió el respaldo de su entorno más cercano. A través de las redes sociales, su esposa Caro Calvagni le dedicó un emotivo mensaje en el que destacó su entrega, su resiliencia y el enorme esfuerzo que hizo durante los 120 minutos.
“Dejaste la vida, el corazón y todo por esta camiseta. Sos un ejemplo de esfuerzo, de esos que entrega todo por el resto y dejan el alma. Si alguien sabe de resiliencia, ese sos vos. Te admiro y te amo tanto que no te imaginas”, expresó.