El lateral izquierdo visitó el local durante un viaje con su esposa e intentó reconstruir el árbol genealógico con el dueño. ¿Cómo fue?

Previo a meterse de lleno en el Mundial, Nicolás Tagliafico tuvo unos días de descanso junto a su esposa en Italia. Durante el viaje, aprovechó para recorrer distintos lugares y en uno de ellos protagonizó una particular historia que terminó conectándolo con sus raíces familiares.
El oriundo de Rafael Calzada pasó por Portofino y compartió parte de la experiencia con sus seguidores a través de su canal de YouTube. En el cierre de la travesía, se trasladó hasta Génova y adelantó que tenía preparada una sorpresa.
La curiosidad no tardó en aparecer: en plena ciudad italiana encontró una pastelería llamada Tagliafico, un lugar que, según contó, tenía “muchas ganas de conocer” hace mucho tiempo.

Al ingresar al local, el futbolista se acercó a la caja y le mostró su pasaporte a un señor. La reacción fue inmediata, ya que el hombre se sorprendió al ver el apellido del documento y, al reconocerlo, le preguntó si se trataba del jugador de la Selección Argentina.
El encuentro pasó de la sorpresa a la emoción. El dueño del negocio invitó al defensor a recorrer el lugar, le mostró dónde se elaboraban los productos y le presentó a sus hijos, en una escena que quedó registrada para el video.
Además, ambos intentaron reconstruir el árbol genealógico. Según le contaron, el tatarabuelo del propietario de la pastelería tenía cuatro hermanos y uno de ellos habría emigrado a Argentina.

La historia tuvo otro detalle llamativo: le contaron al browniano que un cliente había entrado tiempo atrás al local y le había preguntado si eran familiares de Nicolás Tagliafico, el futbolista argentino.
Antes de despedirse, el dueño del lugar le dejó un último deseo ligado al fútbol italiano. Le pidió que su próximo destino fuera Sampdoria, club del que es hincha. Como recuerdo del encuentro, le regaló además un banderín del equipo.